EL SUPREMACISMO INSTITUCIONAL EN ESPAÑA (2)
- Antonio
- hace 19 horas
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Como ya analicé en el anterior artículo, la arquitectura del nuevo poder levantada en torno a las figuras de Isabel I y Fernando II ya vimos que se realizó sobre bases supremacistas que, en realidad, fueron la antesala de un modo de gobierno segregacionista que dividía a sus súbditos según origen (religión, raza, posición social). Para entender el presente debemos conocer el pasado, dado que su lectura desde una perspectiva marxista nos va a dar la amplitud del conocimiento sobre el desarrollo del núcleo de poder en España heredado por demás vía dinástica no solamente en la línea sucesoria de la corona, sino de las familias aristocráticas terratenientes además de la presencia infalible de la iglesia católica en la evolución del poder en España a través del discurrir del tiempo. Y es la institución de la monarquía la que da sentido a esa arquitectura de poder de los mejores o elegidos porque es consustancial a la misma. Entender el origen del supremacismo institucional hispano es entender lo que significa la monarquía y el núcleo de poder que despliega en torno a la misma. Obviamente la forma en como se efectúa dicho poder varía según el momento histórico, ya que no se lleva a cabo de la misma forma bajo un principio de monarquía absolutista que bajo una hipotética democracia parlamentaria. Pero lo esencial, que es el privilegio, permanece intacto. El supremacismo hispano de los reyes católicos sentó unas bases históricas de futuro para posteriores casas reales gobernantes, incluso para gobiernos no monárquicos. En nuestro caso además contábamos con la bendición apostólica.
PIRÁMIDE DEL PODER EN ESPAÑA (SIGLO XV–1931)
Época | Cúspide | Estrato medio | Base social |
Siglo XV–XVI (Reyes Católicos) (supremacismo genealógico) | Alta nobleza, grandes de España, altos cargos eclesiásticos | Burguesía urbana cristiana vieja, hidalgos menores, funcionarios locales | Campesinado, moriscos, conversos, artesanos |
Siglo XVII (supremacismo imperial) | Aristocracia terrateniente, nobleza cortesana, clero alto | Criollos y funcionarios coloniales, burguesía comercial | Indígenas, esclavos africanos, castas, campesinado |
Siglo XVIII (Ilustración y reformas borbónicas. Supremacismo ilustrado) | Nobleza reformada, alta burocracia, clero ilustrado | Burguesía ilustrada, militares, profesionales | Campesinado, obreros, castas coloniales |
Siglo XIX (Estado liberal: 1833-1901) | Oligarquía económica, aristocracia liberal, alta burguesía financiera y terrateniente | Profesionales liberales, militares, funcionarios, pequeña burguesía urbana (industria y comercio) | Campesinado, proletariado urbano, clases populares, jornaleros |
Siglo XX (Alfonso XIII y crisis del sistema liberal: 1902-1931) | Caciquismo, oligarquía financiera, crisis del turnismo liberal-conservador, militarismo político (dictadura de Primo de Rivera), desigualdad estructural, tensiones sociales | Se mantiene la misma base del estrato medio si bien es la figura del militar quien cobra más protagonismo habida cuenta que atesora influencia y poder mediante la dictadura de Miguel Primo de Rivera con la anuencia de Alfonso XIII | Se mantiene prácticamente la misma base que durante el período liberal-conservador si bien, aunque según qué zonas unas capas sociales serán más numerosas que otras como es el caso del campo andaluz |
En este cuadro esquemático intento comprimir la evolución del poder en España, desde la monarquía de Isabel I y Fernando II hasta la de Alfonso XIII en 1931, fecha en la que renuncia para dar paso a la República que luego fue abortada mediante golpe de Estado en 1936. En el mismo observamos cómo el grupo de poder evoluciona y, en forma alguna, se ensancha con el paso del tiempo de forma que ese núcleo que lo conformaba un grupo muy reducido va incorporando a las oligarquías financieras y económicas, grandes propietarios de tierras o terratenientes no aristócratas constituyendo la figura del nuevo señorito, el cacique del territorio con influencia para comprar voluntades a través de los votos ya en el Estado liberal. El poder ha dado su salto cualitativo al no depender exclusivamente de la sangre sino, además, de la propiedad, el capital, las redes clientelares y la influencia política además del militar con rango, que se incorpora en esas esferas de influencia y poder. El supremacismo genealógico evoluciona hacia uno de corte económico, habida cuenta que el capitalismo también avanza entre las élites españolas si bien con un grado de desarrollo muy inferior al de otros países más industrializados y bajo unas características peculiares. El desarrollo capitalista en la sociedad española parte de la concepción de ejercer influencia mediante redes clientelares, favores, intermediación política y apropiación del Estado. Esto es el capitalismo de amiguetes, la seña de identidad de una forma de operar el capital nacional en España, que nace de un proceso de reabsorción del Antiguo Régimen anterior al Estado liberal habida cuenta que la burguesía emergente no desplaza a la aristocracia sino que se fusiona con ella a través de matrimonios, alianzas y negocios. Así es como podemos entender, a día de hoy, que las élites representadas en organizaciones de derechas quieran a toda costa que el poder se perpetúe en manos de éstas últimas, porque la riqueza sobreviene del pelotazo especulativo que te propicia el poder político. Es lo que llamamos un ejercicio de poder corrompido. Pero, no obstante, no olvidemos que en el proceso de formación del capitalismo en España no hubo ni revolución industrial en lo económico, burguesa en lo político quedando, de esta forma, tres matrices de la burguesía en el Estado español: la burguesía centralista, las burguesías periféricas de Euskadi y Cataluña fundamentalmente y la burguesía industrial foránea proveniente de capital inglés y francés principalmente.
LA BURGUESÍA CENTRALISTA
Es la burguesía que nace de la fusión entre:
aristocracia del Antiguo Régimen,
altos funcionarios,
militares,
políticos de los partidos dinásticos,
grandes propietarios agrarios,
banca cortesana que sirve para apuntalar las finanzas del régimen monárquico, cuyo epicentro estaría en Madrid como capital del reino desde 1561 bajo el mandato de Felipe II
Los rasgos estructurales de esta burguesía son:
Capitalismo administrativo, no industrial.
Dependencia total del Estado: concesiones, monopolios, obras públicas, ferrocarriles, deuda pública.
Cultura patrimonialista: el Estado es un botín, no un árbitro.
Rechazo a la competencia: preferencia por oligopolios protegidos.
Visión centralista y uniformadora del territorio.
Esta es la matriz del capitalismo de amiguetes.
LAS BURGUESÍAS PERIFÉRICAS (nacionalistas) DE EUSKADI Y CATALUÑA
Estas sí son burguesías industriales, pero nacen en territorios con:
tradición gremial,
fuerte identidad cultural,
redes familiares empresariales,
mercados locales dinámicos,
capital acumulado por comercio y manufactura.
Cataluña
Burguesía textil, comercial y financiera.
Alta capacidad organizativa (Fomento del Trabajo, Cambra de Comerç).
Proyecto político: proteccionismo + autogobierno.
Cultura empresarial moderna, pero dependiente del mercado español.
Euskadi
Burguesía siderúrgica, naval y financiera (Banco de Bilbao, Banco de Vizcaya).
Influencia del nacionalismo vasco como ideología de cohesión.
Capitalismo más técnico y productivo que el catalán.
Fuerte vinculación con redes familiares y cooperativas.
Rasgos comunes
Capitalismo productivo, no administrativo.
Mayor apertura a la innovación.
Tensiones constantes con el Estado central por:
fiscalidad,
aranceles,
infraestructuras,
autonomía política.
Estas burguesías no controlan el Estado, y por tanto no controlan las reglas del juego. El capitalismo español se construye contra ellas, no desde ellas.
(continuará)



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