top of page

LA TRAMA GOLPISTA DE 1936 (1)

  • Antonio
  • hace 5 días
  • 5 min de lectura

Actualizado: hace 4 horas



En realidad no hay una sola trama o hilo conductor que llevó hacia la sublevación militar contra el gobierno legítimo de la II República. Hay varias conexiones civiles y, por tanto, tramas que empujaron en la dirección de sus intereses, los de las oligarquías de este país. Los militares y otros funcionarios juraron lealtad a la II República, con lo cual sus actos fueron de alta traición a la patria pero las oligarquías no habían hecho ese juramento ya que el único al que se deben es el de la conservación del poder y los privilegios que ello conllevaba (y conlleva). Entender esto es entender cómo es la pelea en el Estado, cómo funciona el poder real que es el que se mueve entre bambalinas y mueve sus hilos dentro de ese Estado. Cuando la II República se atrevió a desafiar los privilegios de las oligarquías cometió el error de no blindarse a sí misma frente a ellas más allá de poder frenarlas, ya que se debería haber tratado de atarlas en corto además, por supuesto, de un seguimiento de los movimientos sospechosos de los militares golpistas que llevara a su eliminación. La II República cuando nace en 1931 con la idea latente entre determinados altos mandos militares que había que hacerla caer. Entre 1931 y 1933 se produce la reforma Azaña consistente en la reducción de oficiales, el cierre de la Academia General Militar, retiro voluntario incentivado y la subordinación del Ejército al poder civil, cuyo objetivo principal era modernizar y democratizar las Fuerzas Armadas de tradición intervencionista e ideología conservadora. La reacción militar fue de profundo descontento, particularmente entre los oficiales de las plazas de África (Franco, Yagüe, Varela), mandos monárquicos y generales abiertamente antirrepublicanos como Sanjurjo, quien en 1932 ya protagonizó el primer movimiento serio de derribar la República. El gobierno no aplastó la trama de forma ejemplar como podía haber sido el caso de fusilar a Sanjurjo ni tampoco depuró profundamente a los sectores más reaccionarios manteniendo en el ejército a mandos que luego sería claves en 1936. Asimismo tampoco neutralizó las redes civiles de apoyo (monárquicos, carlistas y financieros). Entre 1933 y 1935 accede al gobierno la derecha con Gil Robles (CEDA) y Lerroux (Partido Radical). Durante el bienio conservador el gobierno desmonta parte de las reformas de Azaña, rehabilita a Sanjurjo, promueve ascensos y destinos favorables a militares conservadores y refuerza el africanismo donde se alineaba el sector más hostil a la República. En este período surgen y se financian los grupos paramilitares como Renovación española (monárquicos), Falange (fundada en 1933) y los requetés carlistas. Durante 1934 hay un proceso revolucionario en Asturias y Cataluña, cuya brutal represión militar hace que se refuerce la idea que el ejército es el garante del orden frente a la amenaza revolucionaria. De esta forma Asturias y Cataluña en alguna forma fueron el ensayo de lo que vendría dos años después, con más de 1000 muertes entre combatientes y civiles, entre 20 mil y 30 mil detenidos, torturas y malos tratos, masivos consejos de guerra en Asturias, detención del President Lluis Companys y todo el Govern, suspensión del Estatut y autonomía catalana, ocupación militar de edificios públicos, depuración de funcionarios, alcaldes y Mossos, entre 3000 y 4000 personas detenidas. No obstante la represión a las movilizaciones sociales alcanzó a otras zonas del país como Castilla y León, Madrid, País Vasco, Aragón, Andalucía, Extremadura, Valencia y Murcia. De esta forma se produjeron cierres de sedes del PSOE, UGT y CNT, miles de detenciones preventivas, depuración de maestros, alcaldes y funcionarios considerados “revolucionarios”, censura y suspensión de periódicos de izquierda, militarización del orden público y control militar de centros obreros. Esto formó parte de la República que desde dentro movilizó a las fuerzas reaccionarias e hizo estallar cualquier posibilidad de cambio. El ambiente estaba lo suficientemente caldeado como para haber allanado el camino del golpe en 1936. Un intento en 1932, un gobierno de derechas entre 1933 y 1935 que facilita la aparición de grupos paramilitares reaccionarios y una brutal represión hacia la población particularmente aquella que podría identificarse de izquierdas. La victoria del Frente Popular en febrero de 1936 fue el detonante que necesitaba los sectores reaccionarios para materializar el golpe en julio y que ya se venía alimentando. Pero como apuntaba antes la trama golpista tenía otras expresiones o ramificaciones que vemos a continuación:



  • Judicatura y aparato jurídico-administrativo,

  • Profesiones liberales y élites intelectuales,

  • Alta sociedad y redes de sociabilidad aristocrática-burguesa.


1. La Judicatura y el aparato jurídico-administrativo

Función: proporcionar cobertura legal, neutralizar resistencias institucionales y garantizar la continuidad del Estado bajo mando rebelde.

Figuras clave

  • José María Pemán — jurista y escritor; elaboró la doctrina legitimadora del “Estado Nuevo”.

  • Eugenio Vegas Latapie — abogado, monárquico alfonsino, articulador intelectual del autoritarismo.

  • José Cortés López — magistrado del Tribunal Supremo, colaborador temprano del bando sublevado.

  • Wenceslao González Oliveros — fiscal del Tribunal Supremo, pieza en la depuración judicial.

  • Manuel de Irujo (caso inverso, republicano) — su exclusión y persecución muestra la limpieza ideológica del aparato.

Instituciones implicadas

  • Tribunal Supremo — varios magistrados se alinearon con los sublevados desde el primer momento.

  • Cuerpos de Registradores, Notarios y Secretarios Judiciales — esenciales para la “normalización” documental del nuevo régimen.

  • Consejo de Estado — parcialmente capturado por elementos conservadores que facilitaron la transición institucional.


2. Profesiones liberales y élites intelectuales

Función: dotar de prestigio cultural y técnico al golpe, actuar como legitimadores simbólicos y como cuadros administrativos.

Médicos y sanitarios

  • Gregorio Marañón — aunque no participó directamente en el golpe, su prestigio fue instrumentalizado por el régimen.

  • Juan José López Ibor — psiquiatra, elaboró discursos sobre “la anti-España”.

Ingenieros y técnicos

  • Juan de la Cierva — ingeniero e inventor; facilitó el avión Dragon Rapide que trasladó a Franco desde Canarias.

  • José Calvo Sotelo (asesinado antes del golpe, pero clave en la trama civil) — economista y jurista, articulador del bloque antirrepublicano.


Académicos y escritores

  • Ramiro de Maeztu — ideólogo del nacionalismo autoritario.

  • Menéndez Pelayo (fallecido antes, pero convertido en referente doctrinal).

  • Ortega y Gasset — crítico de la República; su posición ambigua fue utilizada por la derecha como legitimación cultural.

3. Alta sociedad, aristocracia y redes de sociabilidad

Función: financiación, contactos internacionales, influencia social y control territorial.

Aristocracia tradicional

  • Casa de Alba — apoyo económico y simbólico.

  • Duques de Medinaceli — redes de influencia en Andalucía y Castilla.

  • Marqueses de Comillas — vinculados a la banca y a la industria (Compañía Trasatlántica, Tabacalera).

  • Marqueses de Villaverde — conexiones con la oligarquía madrileña.

Burguesía urbana y círculos sociales


  • Círculo de la Unión Mercantil (Madrid) — centro de conspiración empresarial.

  • Casino de Madrid — espacio de articulación de élites conservadoras.

  • Círculo Ecuestre (Barcelona) — núcleo de la burguesía catalana contraria a la República.

  • Real Club de Tenis y Real Club de Polo (Barcelona) — sociabilidad de la alta burguesía monárquica.


4. La Iglesia como parte de la trama civil

Aunque a veces se separa como “trama religiosa”, en realidad funcionó como columna vertebral de la trama civil.

Jerarquía eclesiástica

  • Cardenal Gomá — principal legitimador del golpe (“cruzada”).

  • Isidro Gomá y Tomás — articulador del discurso nacional católico.

  • Obispos de Salamanca, Pamplona, Zaragoza — apoyo explícito desde el primer momento.


Órdenes y congregaciones

  • Jesuitas — influencia educativa y doctrinal.

  • Salesianos y Maristas — control de la educación secundaria y profesional.



Comentarios


© 2025 Pensamiento Crítico | Blog de opiniones, análisis y emociones
 

Todos los textos son obra del autor de los mismos

AVISO LEGAL

Este blog no recopila datos personales de los visitantes. No existen formularios de contacto, suscripción ni mecanismos de recogida de información identificable. Si en el futuro se añaden funcionalidades que impliquen la recogida de datos, esta política será actualizada para reflejarlo. Última actualización 15 de marzo de 2026

​​

​​

bottom of page